LA LINDE, 4-2015.

Cómo está la profesión...!

 

 

PERO... ¿DE VERDAD ESTO ES IMPORTANTE?

La didáctica de la arqueología desde la academia y la investigación

 

Gemma Cardona Gómez. Grup de recerca DIDPATRI -Universitat de Barcelona 

 

 

RESUMEN.- El ámbito de la didáctica de la arqueología viene desarrollándose a nivel teórico y práctico desde hace décadas, pero desde la investigación y el mundo académico quedan todavía aspectos a resolver. En este artículo, se repasan las bases teóricas de la didáctica de la arqueología con el objetivo de aclarar términos y tendencias. A su vez, se hace un repaso del estado actual de la didáctica de la arqueología desde la academia (a nivel de investigación y de oferta de formación específica), y finalizamos con unos apuntes a modo de reflexión sobre su futuro.

PALABRAS CLAVE.- didáctica de la arqueología, educación, investigación, formación.


ABSTRACT.- Archaeological education is not a new research field: it has been developed for decades in both theory and practice. However, there are still gaps to be solved by academics and researchers. In this paper the theoretical basis of archaeological education are reviewed in order to clarify terms and trends. It is also included a state-of-the-art about archaeological education in the academia (research and training programs), as well as some final reflections about its future.

KEY WORDS.- archaeological education, education, research, training programs.



IMG 8767
Alumnos de atención a la diversidad en una actividad didáctica en el Museo Nacional de Arqueología de Tarragona.

 

HABLEMOS DE DIDÁCTICA...

Empecemos con un juego-reflexión. Las instrucciones son sencillas: imagina que vuelves a tener 10-12 años y lee cada una de las frases siguientes. Párate en todas ellas, piensa qué recuerdos te evocan y qué sentimientos te provocan:


1. Una visita a un museo de ciencias naturales.


2. Una excursión escolar con visita guiada a un espacio natural.


3. Una clase de ciencias naturales en el colegio.


4. Una visita a un museo de historia o arqueología.


5. Una excursión escolar a un yacimiento arqueológico.


6. Una clase de ciencias sociales en el colegio.


Todas estas experiencias son comunes, posiblemente, entre los lectores: visitar un museo, un espacio natural o arqueológico, vivir una clase de ciencias naturales y sociales. La diferencia radica en qué tipo de experiencia se vive en cada situación y a qué recuerdos y sentimientos nos remite. En general, y por aplicar una didáctica poco adecuada, las ciencias sociales se relacionan con recuerdos menos positivos que las ciencias naturales: un museo de ciencias naturales suele tener más componente interactivo y atractivo que uno de arqueología; muchas veces una visita a un parque natural se hace más atractiva que una visita a un yacimiento arqueológico; una clase de ciencias naturales puede tener más elementos prácticos, motivadores y de investigación que una sesión de ciencias sociales, que suele ser más memorística.


Existe, pues, una necesidad de una didáctica en arqueología, precisamente para romper con el hastío que puede provocar una visita guiada mal planteada, proporcionar recursos a los museos e instituciones patrimoniales para hacer más comprensibles y atractivas las visitas, e incluso para transformar la forma en que se enseñan y aprenden las Ciencias Sociales en la escuela. Todo ello, ¿para qué? Para dar a conocer nuestra profesión y lo que investigamos. Para dotar de significados los espacios arqueológicos. Para que la sociedad pueda apreciar el patrimonio arqueológico desde la comprensión y el disfrute. Para implicar a los agentes locales en su gestión, protección y difusión, no para ahorrar en gastos, sino como estrategia consciente de participación ciudadana y compromiso social.


Existe, desde hace décadas, este ámbito concreto vinculado a nuestra profesión, encargado de dar a conocer el conocimiento y la investigación arqueológica de forma eficiente, comprensible, atractiva y adaptada al público destinatario. ¿Qué es, por lo tanto, esto de la didáctica de la arqueología?


Las fronteras de la didáctica de la arqueología

En general, cuando alguien piensa en didáctica de la arqueología, lo relaciona con visitas escolares, talleres, materiales didácticos, cuadernillos para exposiciones, etc. La didáctica, en parte, se relaciona con la arqueología pública (como acción que relaciona e implica sociedad y arqueología), pero también con otras acciones de socialización del conocimiento arqueológico, como serían la comunicación, la difusión, la divulgación, la interpretación patrimonial o la museografía. La diferencia entre la didáctica y estos otros ámbitos es su objetivo principal y explícito: educar. Es decir, provocar un aprendizaje en el destinatario de la acción; un aprendizaje que vaya más allá de la adquisición de un conocimiento factual o procedimental, sino también actitudinal. La didáctica debe provocar un aprendizaje, pues, global: como ejemplo, comprendiendo qué es un sepulcro de corredor megalítico, podemos aprender también el procedimiento para construir la estructura, los pasos a seguir, los elementos rituales que acompañaban la sepultura del difunto, pero también el significado que se otorgaba a la muerte en ese tiempo y el que se otorga ahora.


A su vez, y como disciplina didáctica, se relaciona con la didáctica del patrimonio (en general) y la didáctica de la historia y de las ciencias sociales, con las que comparte metodologías, técnicas, enfoques y recursos, pero puede divergir en el contenido concreto a transmitir (patrimonio arqueológico y conocimiento derivado de la arqueología) y los contextos de aplicación (ver la siguiente figura).


Figura1 CardonaGomez
Los límites y los vínculos de la didáctica de la arqueología con otras áreas (elaboración propia).

 


Una definición de la didáctica de la arqueología

Para comprender en qué consiste la didáctica de la arqueología, debemos saber qué es la didáctica. Se trata de una acción educativa que implica una relación entre tres agentes implicados: un destinatario (discente) que aprende unos contenidos a transmitir por un emisor (docente). Es el denominado triángulo didáctico . Esta acción, además, necesita ser planificada teniendo en cuenta distintos aspectos que conforman la didáctica. Veamos la siguiente tabla.

 

Pregunta a formular   Componente 
 ¿Qué enseñamos?  Contenidos
 ¿Quién enseña?  Docente
 ¿Quién aprende?  Discente
¿Por qué enseñar?  Objetivos
¿Cómo enseñar?  Métodos y estrategias
¿Con qué enseñar?  Recursos
¿Dónde y cuándo enseñar?  Contexto


Componentes de la acción didáctica (adaptación a partir de Zabala, 2000; Mallart, 2001 y Serrat, 2006).

 

 

En relación con estos componentes, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:


- Contenidos. En el caso de la didáctica de la arqueología, los contenidos se referirán a algún aspecto de la disciplina y su conocimiento. Es importante adaptar los contenidos a transmitir al interés, conocimientos y capacidades del público destinatario, pero sin perder el rigor científico.


- Docente. Para el éxito de la acción didáctica, es importante que el emisor o docente tenga formación en contenidos y también en aspectos de pedagogía y didáctica. En didáctica patrimonial existen algunas propuestas de formación especializada, aunque en nuestro país no son muy numerosas.


- Discente o receptor. Debemos tener en cuenta sus intereses, capacidades, necesidades y conocimientos, con tal de adaptar la acción didáctica a su psicología y experiencia vital y, así, favorecer que pueda aprender. Cuando un destinatario no aprende y/o no disfruta de una acción didáctica, es posible que sea porque no es adecuada a sus características personales.


- Objetivos. Toda acción didáctica debe tener una finalidad educativa, más allá de la intención de “dar a conocer la arqueología” o “fomentar una actitud positiva hacia el patrimonio”. Determinar objetivos concretos, concisos, observables y evaluables nos permitirán saber si la acción ha sido exitosa o no.


- Métodos y estrategias. Existen multitud de formas para transmitir conocimientos, y es positivo combinar estrategias que impliquen acciones diversas, en que interactúen distintos estímulos y permitan desarrollar distintas capacidades. Así, la combinación entre exposición oral (por ejemplo, en una visita guiada) con simulación (por ejemplo, recreando una técnica constructiva antigua), la observación directa, la resolución de pequeños enigmas y la construcción cooperativa de conocimiento (con juegos de pistas, por ejemplo) dará como resultado, posiblemente, una acción más efectiva en aprendizaje y disfrute que una visita guiada tradicional.


- Recursos. En arqueología tenemos múltiples recursos para utilizar en acciones didácticas (imágenes, yacimientos, audiovisuales, inventarios, etc), pero quizás los más interesantes son las propias piezas arqueológicas. Tocar e interactuar con material arqueológico (real o replicado) aporta al usuario una experiencia totalmente distinta a cualquier otro campo del conocimiento, pues lo acerca, de forma palpable, a un pasado ya casi inexistente.


- Contexto. El lugar y el momento en que desarrollemos una acción didáctica también nos marcará su dinámica y sus características. Hacer un taller en un aula didáctica de un museo no implica lo mismo que realizarlo en un aula de una escuela; llevar a cabo una visita guiada en un yacimiento de noche o de día también tendrá consecuencias distintas. Por ello, es importante tener en cuenta el contexto para el diseño de una acción didáctica.


Finalmente, en didáctica deberíamos tener en cuenta que, además de planificar y llevar a cabo la acción educativa, es necesario evaluarla. La evaluación permite no sólo conocer las impresiones de los usuarios, sus aprendizajes, su valoración, sino también revisar el funcionamiento de la acción, los aspectos a mejorar y los que se pueden mantener.

 


El campo de acción y la función de la didáctica de la arqueología

Pero, exactamente, ¿qué es la didáctica de la arqueología? Existen, por lo general, dos concepciones sobre el ámbito.


La primera es considerar que la didáctica de la arqueología es equivalente a la educación patrimonial aplicada al ámbito arqueológico, es decir, al diseño, realización y evaluación de actividades educativas para el ámbito educativo formal (escuelas, institutos, etc.) y no formal (museos, yacimientos, etc.), principalmente para público escolar. Defendida por autores como Cole (2013) y presente en obras de autores como Santacana y Hernàndez Cardona (1999), Smith y Smardz (2000), Bardavio y González Marcén (2003) o Smardz (2004), se centra en el ámbito tradicional de la didáctica y la educación, entendidas como acciones propias de la enseñanza reglada y ámbitos relacionados.


La segunda concepción entiende que la didáctica implica una forma de diseñar, realizar y evaluar acciones que, de forma más o menos explícita, permitan un aprendizaje efectivo en el usuario. Esta concepción asume que el ámbito de la didáctica de la arqueología va más allá de las actividades educativas para escolares. La didáctica puede aplicarse, según esta visión, también en los ámbitos de la difusión, la interpretación patrimonial, la divulgación y la comunicación científica. Un programa televisivo puede ser parte del ámbito de la didáctica de la arqueología si se planifica según los aspectos anteriormente expuestos, si tiene una vocación educativa y transformadora, si respeta las características propias de emisor, receptor y contenidos (mensaje) y los pone en relación de forma que se permita un aprendizaje efectivo. Lo mismo con una exposición, un artículo en un blog, una conferencia para especialistas, una charla en el bar del pueblo o un cuento juvenil sobre prehistoria. Se incluyen, pues, todas las acciones de los ámbitos educativos formal (escolar), no formal (museos, ámbito de ocio educativo) e informal (medios de comunicación, cursos para adultos, conferencias, etc.). Esta visión está presente en obras de autores como Copeland (2004), que lo aplica a la interpretación patrimonial; Lock (2004) en el ámbito del longlife learning; Henson y Davidson (2004) y Henry (2004) en ámbitos diversos de implicación social en Reino Unido; West (2004) en audiovisuales; Hernàndez Cardona (2005) y Santacana (2005) en el ámbito de la museografía. Otros, como Stone (2004) y Corbishley (2011) ofrecen una visión general de los ámbitos en que puede aplicarse la didáctica de la arqueología.


También podríamos preguntarnos: ¿para qué una didáctica de la arqueología? ¿Qué finalidad persigue? Existen diferentes visiones acerca de la finalidad última de la didáctica de la arqueología, que podríamos resumir de la siguiente forma:


- La didáctica de la arqueología tiene como finalidad dar a conocer información sobre nuestro pasado histórico, sobre la disciplina y profesión arqueológica y sobre el patrimonio cultural. Esta concepción de la finalidad última de la didáctica de la arqueología es más propia del siglo XX, en que la prioridad era la democratización del acceso y la comprensión de la cultura y del patrimonio (Hernàndez Cardona, 2005). A su vez, implica considerar el conocimiento histórico-arqueológico como científico, al presentar la arqueología como profesión y ámbito de investigación.


- La didáctica de la arqueología tiene como finalidad otorgar valor a las manifestaciones patrimoniales desde su conocimiento y respeto. En este sentido, la finalidad de la didáctica de la arqueología sería crear una cultura compartida (González Marcén, 2010) que permitiera, por una parte, conocer y comprender el pasado, pero ir más allá: dotar de significado y valor al patrimonio cultural. La construcción de esta cultura compartida, de estos valores, permitiría, en última instancia, alcanzar la finalidad siguiente.


- La didáctica de la arqueología tiene como finalidad implicar la sociedad en la defensa y protección del patrimonio arqueológico desde el conocimiento, la comprensión, la valoración y el respeto. Esto implica, a su vez, diseñar intervenciones didácticas que permitan desarrollar la capacidad crítica del público, su creatividad, el planteamiento de cuestiones socialmente relevantes (González Marcén, 2010) y la actuación social para proteger, salvar, conservar, etc. en el ámbito patrimonial. De esta forma, la didáctica de la arqueología permitiría salir más allá del ámbito propio de la disciplina (el conocimiento del pasado) para incidir en aspectos propios del presente y futuro de las comunidades, adquiriendo un sentido de formación ciudadana (Copeland, 2009) y acción y participación comunitaria.

 


DESDE LA ACADEMIA. LA INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN EN DIDÁCTICA DE LA ARQUEOLOGÍA 

Situación: bar universitario. Se encuentran profesor y exalumna.


- Profesor: Bueno, ¿tú por aquí? ¿Qué tal todo? ¿Qué estás haciendo?


- Exalumna: Pues bien, la verdad. Estoy haciendo el doctorado en otro departamento.


- P: ¿Ah, sí? ¿De qué?


- E: De didáctica del patrimonio.


- P (con gesto grave): Ay… Tú servías para hacer investigación de verdad. Cuando quieras volver a la arqueología, ven a verme al departamento, que tenemos algunos proyectos interesantes en curso.


Si en el diálogo anterior cambiáramos las palabras “didáctica del patrimonio” por “arqueometalurgia”, “epigrafía”, “arqueometría”, “tipología lítica” o tantos otros conceptos propios de la arqueología, seguramente nos parecería surrealista esta situación. En cambio, en ámbitos “nuevos” en arqueología como la didáctica, no siempre se valora su importancia y, de ahí, su investigación. Comentarios como “esto no es importante” o “¿de verdad esto se investiga?” pueden llegar a ser habituales en nuestro ámbito (Rojo Ariza, 2011).


La presencia, en cambio, de la didáctica de la arqueología en el ámbito profesional parece estar más normalizada: existen, en nuestro país, algunas empresas dedicadas a la didáctica del patrimonio con más de 15 años de experiencia; en muchos museos existen programas educativos en arqueología desde hace ya más de 25 años. En los últimos años se ha podido observar un aumento de las empresas dedicadas al sector cultural, entre ellas, las que ofrecen servicios educativos en el ámbito patrimonial. Aún así, no está claro si esta tendencia es resultado de una mayor concienciación social sobre el valor de la difusión y la didáctica, o bien es una moda consecuencia de la crisis económica (concretamente en el sector arqueológico) y la redefinición profesional de muchos colegas.


La cuestión es que, como veremos, la presencia de la didáctica de la arqueología en la academia está lejos de ser generalizada entre los departamentos de arqueología: en su mayor parte, los investigadores españoles que se dedican a ello se vinculan a departamentos de didáctica. Tampoco está presente la didáctica de la arqueología en las enseñanzas de Grado (Rojo Ariza, 2011). Pero parece que esta tendencia está cambiando: existe un creciente interés, como mínimo en las nuevas generaciones de investigadores, hacia cuestiones como la difusión, la socialización, la didáctica o la comunicación en arqueología. Como muestra de ello, las últimas ediciones de congresos como las Jornadas de Jóvenes Investigadores en Arqueología (JIA 2012, 2013, 2014), el Congreso Internacional de Socialización del Patrimonio en el Medio Rural (SOPA 2013, 2014) o el recientemente celebrado Cotarq – Congreso Internacional Otras Arqueologías (Cotarq 2014). También los congresos sobre patrimonio y didáctica de los últimos años merecen atención, puesto que muestran este interés hacia la temática: el Congreso Internacional de Educación Patrimonial (OEPE 2012, 2014) es un ejemplo, aunque la presencia de propuestas de arqueología no es tan importante frente a, por ejemplo, el ámbito artístico. El aumento de este interés coincide con un mayor desarrollo de nuevas tendencias en arqueología, como la Arqueología Pública; nuevas exigencias en la concepción y presentación de proyectos de investigación competitivos, puesto que es necesario incorporar aspectos de difusión y socialización de la ciencia; y también coincide con una nueva sensibilidad hacia la participación social en ciencia, como se desprende de las directrices de investigación europea en el Horizonte 2020.


La investigación en didáctica de la arqueología
Existen, actualmente, distintas líneas de investigación en didáctica del patrimonio. En muchos casos, estos proyectos o líneas de trabajo se concretan en casos relacionados con la arqueología, pero no de forma separada, sino integrada con otros tipos de patrimonio. La tendencia actual se vincula a aspectos como la evaluación de programas educativos o museográficos, los estudios de público, el uso de las nuevas tecnologías, la identidad vinculada al patrimonio, el acercamiento de la arqueología a la sociedad, la mejora en museografía y museología, la implicación de la comunidad en los procesos de investigación y difusión patrimonial, la evaluación de aprendizajes, el acercamiento a nuevos públicos y nuevos medios y recursos, etc. En la tabla siguiente presentamos algunos ejemplos de investigaciones y proyectos que, actualmente, se desarrollan en nuestro país alrededor de la didáctica de la arqueología y del patrimonio .

 

Universidad  Investigadores destacados / Grupo de investigación  Temáticas vinculadas a la didáctica de la arqueología  Proyectos y ámbitos de actuación 
       
Universitat Autònoma de Barcelona  CEPAP 
Dra. Paloma González
Dr. Antoni Bardavio
Educación patrimonial
Didáctica de la arqueología
Divulgación
Arqueología Pública
 Adopta un Monument
XEHB (Xarxa d’Escoles Històriques de Barcelona)
Parc Arqueològic Didàctic de Sant Llorenç de Montgai
       
Universidad Autónoma de Madrid Laboratorio de Interpretación del Patrimonio
Dr. Mikel Asensio
Evaluación de programas
Estudios de público
Lazos de Luz Azul: Estándares de Calidad en la Utilización de la Tecnología para el Aprendizaje en Museos y Espacios de Presentación del Patrimonio (I+D+i, 2006-2009)
       
Universitat de Barcelona  DIDPATRI
Dr. F. Xavier Hernàndez Cardona
Dra. Maria Feliu

 Didáctica de la arqueología
Didáctica del patrimonio
Didáctica y arqueología del conflicto
Didáctica del arte
Divulgación y difusión
Museografía
Desarrollo de estrategias y técnicas didácticas a partir del patrimonio y la arqueología del conflicto para la enseñanza/aprendizaje de las ciencias sociales y la historia (I+D+i 2012-2015).
Centre d’interpretació virtual de la Batalla de l’Ebre (aquí). 
       
Universitat de Barcelona DHIGECS
Dr. Joan Santacana
Didáctica del patrimonio
Nuevas tecnologías
Educación ciudadana
Diversidad 
Musealización didáctica de espacios patrimoniales a partir de aplicaciones reactivas con contenidos multiplataforma: telefonía móvil y superficies táctiles (I+D+i, 2011-2014)
Análisis de las fórmulas de exclusión educativa en las aulas de educación secundaria obligatoria y espacios patrimoniales (Recercaixa, 2014-2016)
       
Universidad de Córdoba  GRUPO SÍSIFO
Dr. Desiderio Vaquerizo
Proyectos de difusión  Arqueología somos todos (aquí
       
Euskal Herriko Unibertsitakea Grupo GIP y PAC
Dr. Álex Ibáñez
Dra. Naiara Vicent 
Arqueología y educación patrimonial
Nuevas tecnologías
¡Museos vivos! Participación social en la construcción colectiva del patrimonio pirenaico (2006-2009)
       
Universidad de Huelva  Grupo DESYM
Dr. Jesús Estepa
Dr. J. M. Cuenca
Dra. Myriam Martín 
Didáctica del patrimonio
Patrimonio e identidad
Patrimonio y libros de texto
 El patrimonio y su enseñanza: análisis de recursos y materiales para una propuesta integrada de Educación Patrimonial (I+D+i, 2008-2010)
       
Universitat Illes Balears Arqueouib
David Javaloyas
Didáctica arqueología
Gestión patrimonial
Arqueòdrom: Investiguem les societats a través dels objectes (aquí
       
Universidad de Murcia Dra. Rosa Mª Hervás Educación y museos  Investigación sobre la memoria compartida, la gestión del patrimonio y el turismo cultural entre España y Marruecos (2011)
       
Universidad de Oviedo  Dra. Roser Calaf Educación y museos Evaluación cualitativa de programas educativos en museos españoles (I+D+i, 2012-2014)
       
Universitat Pompeu Fabra

 MIDARQ
SPECS
LEAP

Dra. Laia Pujol

Arqueología virtual  Proyecto LEAP – Learning Archaeology through Presence (FP7, 2014-2016)
       
Universidad de Valladolid OEPE
Dra. Olaia Fontal
Didáctica del patrimonio OEPE – Observatorio de la Educación Patrimonial en España
       
Universidad de Zaragoza Grupo URBS
Dra. M. Pilar Rivero
Museología
Interpretación patrimonio
Didáctica patrimonio
Arqueología virtual 
Didáctica y difusión del Patrimonio (OTRI-Unizar, 2009)
Aplicación didáctica de imágenes sintéticas digitales aplicadas al patrimonio arqueológico (Gobierno de Aragón, 2010)

  

    
 Formación. ¿Qué oferta existe actualmente desde instituciones universitarias españolas?

Para el desarrollo y la práctica de la didáctica de la arqueología en el campo profesional no sólo es necesaria la investigación (enfocada a la mejora de prácticas y el desarrollo del ámbito), sino que la formación es imprescindible. Ésta resulta esencial, por una parte, para dotar de espacios reconocidos en los que se proporcione formación concreta para desarrollar la práctica de la didáctica de la arqueología en distintos ámbitos (educación formal, educación no formal, informal); por otra parte, permite visualizar la importancia que se otorga al campo en concreto. Un ámbito sin propuestas de formación implica que está, aún, en desarrollo; pero sobretodo que no tiene, todavía, suficiente reconocimiento a nivel social, profesional y científico. Si no se contempla la necesidad de formar profesionales en un ámbito concreto, significa que no se reconoce la especificidad de las tareas que implica, que el área necesita de mayor desarrollo epistemológico y metodológico, y que puede que socialmente se considere que su puesta en práctica puede ser asumida por profesionales de distinta naturaleza. Así puede llegar a pasar en el campo de la didáctica de la arqueología: profesionales poco preparados en el campo didáctico o bien con pocos conocimientos del contenido que deben transmitir o presentar; diseño de propuestas con errores didácticos o de contenido; proyectos que no avanzan o fracasan; precariedad laboral y poco reconocimiento en algunos casos; perpetuación de mitos arqueológicos y falsas informaciones. Todo ello podría solucionarse con una buena investigación, por una parte, y también con una buena formación. Por el momento, en nuestro país contamos con las propuestas formativas que presentamos a continuación: en general, se tratan de cursos de postgrado o bien asignaturas sueltas en otros planes de estudio, centradas principalmente en patrimonio en general (y poco en arqueología en concreto).


En el ámbito de formación de postgrado, la oferta se centra en el ámbito más amplio de la museografía, la museología y la gestión del patrimonio cultural. Contamos con el Máster en Educación y Museos (Universidad de Murcia), de modalidad online y específico en la función educativa de los museos. También existe el Máster en Museos: Educación y Comunicación, de la Universidad de Zaragoza, con un módulo específico de 10 créditos ECTS en educación y comunicación en todo tipo de museos. En la Universidad de Barcelona se imparte el Máster en Gestión del Patrimonio Cultural y Museología, que cuenta con asignaturas específicas de didáctica, como Didáctica del Patrimonio y Museos y educación. A su vez, desde la Universidad a Distancia de Madrid se imparte el título propio de Máster en Museología y Museos, que cuenta con un módulo de especialización en Patrimonio como Recurso Didáctico. En la Universitat de les Illes Balears se imparte el Máster Universitario de Patrimonio Cultural: Investigación y Gestión, que cuenta con una asignatura de divulgación del patrimonio.


La didáctica del patrimonio (arqueológico o no) está presente también en algunos estudios de Grado, aunque no sólo de Arqueología, sino también en el campo de la Educación y la Formación de maestros. Un caso en que se contempla la difusión (¿y didáctica?) del patrimonio arqueológico es en el Grado de Arqueología de la Universitat Autònoma de Barcelona, con la asignatura de segundo curso Gestión y difusión de la arqueología. También el Grado de Arqueología de la Universidad de Granada contempla asignaturas de difusión del patrimonio arqueológico, ambas obligatorias y de 6 créditos ECTS: Difusión y puesta en valor del patrimonio arqueológico y Nuevas tecnologías para la difusión y puesta en valor del patrimonio arqueológico.


En el caso de los estudios del campo de la educación y la formación de maestros y profesorado, existen algunos grados y máster con asignaturas dedicadas a la didáctica del patrimonio cultural. Es el caso, por ejemplo, del Máster de Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria de la Universidad de Sevilla, con la asignatura de Didáctica del Patrimonio Cultural Andaluz; también en la Universidad de Barcelona, el Grado de Maestro de Educación Primaria incluye la asignatura de Historia y Patrimonio Histórico Artístico Historia y Patrimonio Histórico Artístico, concreta de la didáctica del patrimonio.

 


ALGUNOS APUNTES FINALES SOBRE DIDÁCTICA DE LA ARQUEOLOGÍA

El ámbito de la didáctica de la arqueología es un campo, todavía hoy, en fase de desarrollo. Aunque son numerosas ya las investigaciones y las aportaciones teóricas existentes, falta conexión con la práctica de la didáctica de la arqueología en aspectos como la evaluación de propuestas, la adaptación a necesidades de distintos públicos o el uso de nuevos recursos o acciones en nuevos contextos. Se debería avanzar también en qué tipo de discursos se insertan en acciones didácticas de arqueología, y cómo nos acercamos a colectivos con necesidades específicas y especiales (invidentes, sordomudos, movilidad reducida, pero también diversidad cultural, dificultades de aprendizaje, etc.).


En todo ello, el papel de la academia en el desarrollo de la didáctica de la arqueología debería cambiar, a nuestro parecer, hacia lo siguiente:


- En primer lugar, desde la investigación arqueológica se debería valorar el papel de la didáctica de la arqueología como campo de investigación y desarrollo de nuestra disciplina. Actualmente es un campo mal considerado (e incluso, ninguneado) por colegas que desarrollan proyectos de investigación arqueológico-histórica.


- La universidad debería acercarse a la realidad social y profesional para conocer la realidad de la didáctica de la arqueología, poder analizarla, detectar los campos "vacíos" y desarrollar el ámbito desde una conexión directa con la realidad.


- Desde la academia se deberían desarrollar investigaciones en didáctica de la arqueología que permitan, por una parte, conocer mejor este campo (públicos, aprendizajes, metodologías, estrategias, formación, métodos de seguimiento y evaluación, impacto, etc.) y, por otra, ayudar al campo profesional de este ámbito: ofrecer e implicarse en espacios de formación y discusión; realizar investigaciones transferibles al ámbito museístico, patrimonial y empresarial; publicar y difundir los resultados de forma abierta y accesible, etc.


- La universidad debería llevar a cabo convenios de colaboración con entes sociales, profesionales y del ámbito patrimonial para desarrollar proyectos de investigación con un alto componente de transferencia de conocimiento y vocación social. De esta forma, además, se estrecharía la relación entre investigación y sociedad.

 


Qué podemos hacer como arqueólogas y arqueólogos...

El ámbito de la didáctica de la arqueología no debería ser extraño o externo a la práctica profesional y/o investigadora en arqueología. Aunque no todos ni todas nos dediquemos al mismo ámbito arqueológico, deberíamos ser capaces de valorar este ámbito como cualquier otro. Además, si nuestra práctica profesional y/o investigadora se vincula a la difusión o la didáctica de la arqueología, podemos seguir los siguientes apuntes para contribuir a su (sano) desarrollo en el sí de nuestra disciplina:


- Debemos ser honestos como profesionales, huir de la competencia desleal y apuntarnos al carro por "moda" u oportunismo. Está en nuestras manos, también, apreciar la especialización en didáctica y similares, considerándolo no como una oportunidad de sobrevivir, sino como un campo con carácter propio. De la misma forma que no consideraríamos adecuado que un arqueólogo no formado en SIG, paleometalúrgia o micromorfología desarrollara las tareas de análisis de este tipo de datos, ¿por qué en muchos casos se considera que, sin formación, estamos capacitados para transmitir conocimientos en el ámbito de la didáctica de la arqueología?


- Entrar en el campo de la investigación-acción. Cuando desarrollemos proyectos didácticos, deberíamos tomar conciencia de que también pueden convertirse en investigación: registrando el proceso y los elementos de planificación, diseñando correctamente la intervención, considerando la posibilidad de crear instrumentos de obtención de datos (por ejemplo, encuestas de satisfacción o de aprendizaje), llevando a cabo observaciones de las intervenciones, evaluándolas. Con todo ello, podemos avanzar en el autoconocimiento de las acciones didácticas desarrolladas y mejorar nuestra práctica, pero también podemos contribuir al conocimiento general del ámbito de la didáctica patrimonial.


- Presentar experiencias y resultados obtenidos en congresos, revistas, publicaciones, etc. o bien difundirlas mediante blogs u otros canales. Dar a conocer nuestro trabajo permite hacer circular la información, dar a conocer qué hacemos (no sólo al público o los clientes, sino también a la academia) y ampliar el corpus de experiencias conocidas en didáctica en nuestro país. De esta forma, no sólo nos conocerán más como profesionales, sino que contribuiremos al aumento del conocimiento del ámbito, podremos compartir experiencias e información con otros colegas, y avanzar en la mejora de nuestro campo de acción.


- Formarnos. La formación es escasa, poco especializada y de difícil acceso, pero pueden existir cursos online o seminarios específicos sobre el campo de la didáctica cerca de nuestro entorno. Leer los manuales principales de la temática también puede ayudarnos a empezar nuestra formación en este ámbito; pueden ayudarnos también a conocer experiencias de otros colegas y saber cómo desarrollar una intervención didáctica.


- Colaborar. El trabajo en red es fundamental: conocer otros colegas que desarrollan o investigan intervenciones en didáctica de la arqueología puede desencadenar futuros convenios de colaboración, intercambio de experiencias, formación, opiniones o información. También permite que se vaya construyendo un sentimiento de colectivo de profesionales de la didáctica patrimonial y/o de la arqueología. La colaboración también puede existir entre empresas o profesionales y la academia o las instituciones patrimoniales: la relación universidad-empresa y museo-empresa no es sólo necesaria, sino clave en el avance de nuestro ámbito.

 


Bibliografía


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