LA LINDE, 4-2015.

Arqueología de la Guerra Civil:

 

EL CUARTEL DE JOSÉ ANTONIO, UNA SINGULAR ARQUITECTURA  

DE CAMPAÑA

(ALFACAR-GRANADA)

 

Fidel Baena Huertas,

Licenciado en Bellas Artes. Máster en Restauración del Patrimonio Arquitectónico y Urbano.

DEA en Arqueología y Territorio. 

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Restos de la cocina del cuartel. Foto: Fidel Baena Huertas.

RESUMEN.- Durante el desarrollo de la Guerra Civil española de 1936 a 1939, se acometen diversas obras de fortificación de carácter defensivo, ya fuera con la idea de detener el avance enemigo o de consolidar la ocupación de un territorio. Las numerosas construcciones militares de campaña que jalonan el territorio español, constituyen un legado de las circunstancias del conflicto armado que se constituyó en el laboratorio experimental para diversos actores de lo que más tarde sería la Segunda Guerra Mundial.

PALABRAS CLAVE.- Albergue circular de montaña, arquitectura defensiva, bóveda tabicada, fortificación, Guerra Civil española, Sierra de la Alfaguara.


ABSTRACT.- During the beginning of the Civil War of Spain from 1936 to 1939, it had different buildings of fortress in defensive nature. It had the idea of stopping the enemy progress or the occupation in the place that they were. The numerous military campaing buildings in different places of Spain, the y are the legacy of the conflict in the circumstances of the war, it turned in to the Second World War.

KEYWORDS.- Mountain circular hostel, defensive architecture, partitioned vault, fortress, Civil War in Spain, Alfaguara Mountains.

 

 

El día 17 de julio de 1936 se inicia el levantamiento militar que originó la Guerra Civil española, dando lugar a la división del territorio en dos bandos, uno leal al gobierno republicano y otro el rebelde que ocuparía casi la mitad de la geografía española hacia finales de 1936. Sublevación que tuvo éxito en un extenso territorio de la mitad norte peninsular, islas Canarias y Baleares, excepto Menorca, y el protectorado español en Marruecos junto con las plazas españolas de Ceuta y Melilla.


El avance rebelde desde la zona española norteafricana, sigue un eje paralelo a la frontera portuguesa con el objetivo de ocupar Madrid, quedando relegado a un segundo plano el flanco derecho, produciéndose la aparición de un extenso frente que quedó estabilizado, en febrero de 1937, hasta el final del conflicto.


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Evolución de los frentes durante la Guerra Civil. Fidel Baena.

 

Frente que al sur de Madrid se extendía desde Toledo, pasando por las provincias de Cáceres, Badajoz, Córdoba, Jaén y Granada hasta el mar Mediterráneo en el litoral granadino de Castell de Ferro. Más de 500 kilómetros que tuvieron que ser fortificados mediante la instalación de numerosas posiciones defensivas en toda la línea del frente para impedir incursiones enemigas que pudieran poner en peligro la ocupación del territorio por el bando rebelde.


A finales de 1937 la España peninsular se encuentra dividida en dos partes de norte a sur, a poniente la zona rebelde y a levante la zona gubernamental. Desde febrero de 1937 el frente al sur de Madrid hasta el Mediterráneo, no se modificaría sustancialmente hasta el final de la guerra en abril de 1939 (García de Cortázar, 2005: 479-485).


El día 20 de julio de 1936, la guarnición militar de Granada se suma al levantamiento contra el gobierno. En principio las tropas sublevadas granadinas, junto con milicianos afines, organizan un cinturón defensivo rodeando la capital en previsión de una reacción armada por parte de las fuerzas gubernamentales. Concentrando sus fuerzas en controlar las principales vías de comunicación. En las primeras semanas de la guerra, la ciudad de Granada y las poblaciones circundantes, se presentan como un islote rebelde rodeado de territorio afín al gobierno republicano. Desarticulada del resto de las zonas rebeldes, de las que no podría recibir ayuda, al menos de una forma inmediata. Lo que motivó la construcción de una red de posiciones defensivas en el perímetro del territorio ocupado, con la idea de resistir hasta recibir los refuerzos necesarios que garantizasen el éxito del levantamiento militar en la zona. Las primeras tropas rebeldes de refuerzo empezarían a llegar por vía aérea el día 3 de agosto, desde Marruecos1.


La zona montañosa de la Alfaguara fue ocupada desde los primeros días de la guerra2, ya que se encontraba relacionada a una zona de posible incursión enemiga, a través de accesos secundarios desde las carreteras de Murcia y Jaén, y que permanecería como uno de los frentes más estables hasta el final de la guerra. Sin que llegase a modificarse sustancialmente, a pesar de la ruptura del cerco de Granada el día 17 de agosto3, con la apertura de un corredor terrestre desde La Roda de Andalucía, que unía la capital granadina con la zona rebelde, e incluso más tarde con la ocupación de la provincia de Málaga llegando hasta Motril el día 10 de febrero de 19374 lo que significó la división de la provincia en dos partes, de norte a sur.


El despliegue defensivo

Andalucía desde 1933 se encontraba encuadrada en la 2ª División Orgánica, con sede en Sevilla. El mando rebelde disuelve esta organización y crea el Ejército del Sur, hacia mediados de agosto de 1936. Cada provincia estaba dirigida por su respectivo Gobierno Militar que se ocupaba de la dirección de las tropas de su demarcación. Y por consiguiente la organización defensiva del territorio y de las operaciones de combate ofensivo que tuvieran lugar. En Granada como en otras poblaciones, en los primeros días se ocupan los edificios de las diferentes administraciones y servicios públicos, y se controlan las principales vías de acceso como las carreteras de Jaén, Murcia, Motril y Málaga. Procediéndose a la construcción de posiciones defensivas en los lugares estratégicos, desde donde poder hacer frente a cualquier ataque.



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Evolución del frente andaluz, que en febrero de 1937 queda prácticamente estabilizado. Fidel Baena


El Ejército del Sur se organizaba en cuatro Divisiones que guarnecían los sectores de Badajoz, Norte del Guadalquivir, Sur del Guadalquivir y Granada (ENGEL MASOLIVER, 2010: 8)5.
En noviembre de 1938, en el frente del III Cuerpo de Ejército de Granada, se despliegan, de izquierda a derecha, la División 34ª, 32ª y 33ª. Ocupando una línea defensiva de 207,5 kilómetros de longitud (AGMAV, C.1288, 21/ 2-3. Diciembre 1938). Correspondiendo 83 kilómetros a la 34ª División, desplegada desde las inmediaciones de Lendínez en Jaén y el límite provincial de Granada por la carretera de Alcalá la Real.


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Frente del III Cuerpo de Ejército en la provincia de Granada, con sus tres Divisiones y sus homólogas republicanas. Sobre los planos provinciales de 1936. Fidel Baena.


Con 71 kilómetros para la 32ª División, desplegada desde el límite provincial de Jaén por la carretera de Alcalá la Real, hasta el collado del Veleta en Sierra Nevada. Y 53,5 kilómetros para la 33ª División, desplegada desde el Veleta hasta el litoral granadino, siguiendo la vertiente sur de Sierra Nevada.


El frente correspondiente a cada una de las Divisiones se encontraba organizado en sectores. En la última reorganización del frente en noviembre de 1938, la 32ª División contaba con tres sectores, o Regimientos: 1er Sector "Pinos Puente", 2º Sector "Güevéjar" y 3er Sector "Huétor Santillán-Sierra Nevada" (AGMAV, M.1035. Diciembre 1938). Cada uno de los sectores se organizaba en Centros de Resistencia que estaban guarnecidos por un Batallón de Infantería, respectivamente. La 32ª División se dividía en ocho Centros.

 

 

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Despliegue de la 32ª División, con ocho Centros de Resistencia repartidos en tres Sectores. Sobre un plano provincial de 1936. Fidel Baena.

 

El 2º Sector "Güevéjar" desplegado en el centro de la División, ocupa un frente que abarcaba 21 kilómetros de longitud, con los Centros de Resistencia IV, V y VI (AGMAV, C.1288, Cp.21/ 2-3. Diciembre 1938). Ocupando una primera línea comprendida entre la posición defensiva de los Tajos de Silva, a 12 kilómetros al noroeste de Granada, y la posición defensiva de la cota 1243 en el curso alto del río Darro, a 11 kilómetros al noreste de Granada.

 

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Distribución de las posiciones defensivas de la primera línea del 2º Sector - Güevéjar. Sobre las hojas 1009 y 1010 de 1932 y 1931 respectivamente. Fidel Baena.


El VI Centro de Resistencia ocupa un frente de nueve kilómetros de longitud con un total de 19 posiciones defensiva en primera línea, comenzando en la posición del Cerro de la Cruz a dos kilómetros al norte de Cogollos Vega y terminando en la cota 1243 antedicha, a cuatro kilómetros y medio al noreste de Víznar6, desplegándose en los términos municipales de Cogollos Vega, Nívar, Alfacar y Víznar. Centro de Resistencia organizado en cuatro Puntos de Apoyo, guarnecidos por una Compañía de Infantería cada uno.


El 1er Punto de Apoyo cubría el paso por el camino de Cogollos Vega a Deifontes, ocupando cuatro posiciones de primera línea desde el Cerro de la Cruz a la falda norte del Peñón de la Mata. El 2º Punto de Apoyo ocupa cuatro posiciones de primera línea en la cara oeste del Peñón de la Mata y en su vertiente sur. El 3er Punto de Apoyo ocupa seis posiciones de primera línea en el valle de Carialfaquí, Sierra de la Yedra y norte de la Alfaguara. El 4º Punto de Apoyo ocupa cinco posiciones de primera línea al este de la Sierra de la Alfaguara sobre el curso alto del río Darro (AGMAV, C1701, Cp.3, 3 y 4. Febrero 1939).


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Posiciones defensivas del VI Centro de Resistencia, en rojo la primera línea y en negro el resto. El despliegue republicano en morado. Sobre las hojas 1009 y 1010 de 1932 y 1931 respectivamente. Fidel Baena.


El Cuartel de José Antonio

En la Sierra de la Alfaguara, término municipal de Alfacar, se encuentra este conjunto de construcciones que tuvieron como finalidad el alojamiento de tropas del 3er Punto de Apoyo del destacamento de la Alfaguara7. Las tropas alojadas en este lugar tenían como cometido el relevo de las posiciones próximas y, a la vez, constituían una primera fuerza de respuesta inmediata en caso de ataque enemigo, ganando tiempo mientras se presentaban las unidades de reserva, más numerosas y mejor pertrechadas. Este conjunto de construcciones semienterradas, están situadas al borde del antiguo camino del Sanatorio de la Alfaguara, que era la única vía de comunicación para tráfico rodado, por aquellos días. Camino que conectaba este subsector del frente con Granada a través de Alfacar. El conjunto era uno de los alojamientos para tropas de este subsector, junto con el Sanatorio de la Alfaguara.


El conjunto de construcciones que se despliega en sentido suroeste-noreste, está formado por dos estructuras rectangulares que son el alojamiento de mando (A) y la cocina (G); otras cuatro estructuras circulares que son los alojamientos para tropas (B, C, D y E), y un depósito cilíndrico para agua (F).


El alojamiento de mando se encuentra en el extremo suroeste, con el acceso hacia el camino y su lado mayor paralelo a éste. Cuenta con una superficie construida de algo más de 31m2 y una superficie útil de 16,5m2. La fachada principal ha desaparecido, pero muestra indicios del hueco de la puerta de acceso que se encontraba centrada en el paño. A izquierda y derecha de la estancia se disponen dos bancadas de obra, que harían las veces de camastros, con 40cm. de altura, 100 de anchura y 380 de largo (lado menor de la habitación). Al fondo, frente a la puerta, encontramos una pequeña chimenea embutida en el muro.

 

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Distribución en planta del "Cuartel de José Antonio". Fidel Baena


La habitación, con una altura de 190cm., está cubierta con una bóveda de cañón rebajada, que se muestra al exterior, con una flecha de 90cm.


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Vista interior del albergue de mando, con el hueco de la chimenea al fondo y las bancadas a los lados. Fidel Baena.


Los alojamientos para tropa, que ocupan la zona central del conjunto, también presentan sus accesos orientados hacia el camino. Se les denominaba "albergues circulares de montaña para pelotón", ya que alojarían a este tipo de unidad militar que estaba formada por 22 soldados8. La superficie construida es de algo más de 57m2, y la superficie útil de unos 40m2, el diámetro interior es de unos 7m. Se conserva el muro del anillo perimetral hasta el arranque de la cúpula. La entrada estaba cerrada con una puerta de madera, con unos escalones interiores que daban acceso al espacio habitacional, algo más elevado que la entrada, a través de un pequeño pasillo flanqueado con dos petos. El perímetro del espacio interior está ocupado por una bancada circular, concéntrica al conjunto, y con pendiente hacia el centro del mismo, de manera que los ocupantes tumbados tuvieran la cabeza más alta que los pies. La bancada tiene una altura de 40cm., y un fondo de 200. Los petos impedían que alguien pudiera caer accidentalmente desde la bancada al pasillo de entrada.


Los albergues se encontraban cubiertos con una cúpula semiesférica rebajada, que se conserva en algunas partes, la altura interior estaría entorno a los 210cm. en la parte central, con una flecha de 100cm, estando entre 60 y 80cm. la altura de la pared perimetral sobre la bancada. Este diseño de alojamiento de distribución circular, asemeja a las tiendas cónicas de campaña del momento.


La cocina presenta la misma morfología que el alojamiento de mando. Situada algo separada del resto del conjunto en su extremo noreste, y de espaldas al resto del mismo, con su acceso orientado a la vaguada próxima, que pudo servir de vertedero. Con una superficie construida de algo más de 16m2, y una superficie útil de unos 7m2. Con un ligero cerramiento de fachada mediante un tabique de ladrillo hueco sencillo y puerta de madera, desaparecido en la actualidad. En el muro de fondo se encuentra embutida una amplia chimenea, de la que se conserva el cargadero de hormigón que soportaba la campana para evacuación del humo. Conserva gran parte de la cubierta de bóveda de cañón rebajada, visible al exterior, con una altura de 205cm., en la parte central, y 115 en los laterales. La flecha de la bóveda es de 90cm.

 

 


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Reconstrucción de la planta y el alzado del albergue B del "Cuartel de José Antonio". Fidel Baena.

 


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Cocina del Cuartel de José Antonio, con la gran chimenea al fondo. Fidel Baena.


En el lado este del conjunto, junto a uno de los albergues y próximo al camino, se encuentra un depósito semienterrado para agua. De desarrollo cilíndrico, con una capacidad de unos 1000 litros. Construido mediante una hoja de ladrillo sencillo a panderete, zunchado con alambre, recibido y revestido con mortero de cemento, enlucido en su interior con cemento para conferirle impermeabilidad. Todo cubierto con una losa circular de hormigón armado. Estos depósitos de agua se construían cuatro días antes de comenzar las obras del resto del conjunto, con la idea de poder ser utilizados durante los trabajos, para consumo humano y para amasado de morteros u hormigones9. El llenado del depósito se realizaba desde un camión cuba o similar, ya que el camino se encontraba a su vera.


Es muy probable que contase con instalación eléctrica, ya que la línea que abastecía al Sanatorio de la Alfaguara pasa a unos 90 metros hacia el sur. Otro de los elementos por descubrir es el espacio destinado al ganado, que era el principal medio de transporte en la montaña10.



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Depósito de agua. Fabricado de ladrillo hueco sencillo reforzado con un zunchado de alambre. Fidel Baena.


En general en toda la construcción se han utilizado rocas y hormigón en los muros de las diferentes construcciones. Los cuales al estar enterrados en su totalidad, funcionan como muros de contención del terreno circundante, además de soportar el empuje de la bóveda. La coronación de estos muros, se encuentra realizada con un elemental zuncho de hormigón con una armadura de 3 anillos de barras lisas de acero de 15 mm. de diámetro, en los albergues circulares, y de raíles de ferrocarril en las otras dos construcciones. Este zuncho recibe el arranque de las bóvedas o de las cúpulas, soportando el empuje de éstas y garantizando la estabilidad de las mismas. El interior de las estancias se encuentra revestido de mortero y enlucido de yeso, con una lechada de cal como terminación. El cierre de la fachada del albergue de mando estaba realizado con medio pié de ladrillo hueco sencillo y una puerta de madera. Los petos que flanqueaban el pasillo interior de los albergues circulares estaban realizados de ladrillo hueco sencillo a soga conformando un medio pié, recibidos con mortero de cemento y revestidos como el resto, principalmente sobre el nivel de la bancada, ya que bajo el nivel de ésta se ha utilizado ladrillo macizo con igual aparejo. El ladrillo hueco sencillo y el ladrillo macizo son los materiales cerámicos utilizados en la construcción del conjunto por excelencia, con un centro de abastecimiento cercano, como son los tejares de Jun.



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Escalera interior del albergue B. Fabricada con ladrillo macizo a sardinel. Fidel Baena.


Uno de los elementos constructivos más interesantes, son las bóvedas y cúpulas tabicadas11. Realizadas con una doble hoja de ladrillo hueco sencillo aplantillado. La primera hoja recibida con yeso y la segunda con mortero de cemento, y una capa de compresión del mismo mortero en el trasdós, todo cubierto por una capa de tierra, de unos 20cm. de espesor, camuflando la construcción a las vistas del enemigo, haciéndolas más resistentes a impactos de alguna hipotética explosión y como excelente capa de aislamiento térmico. Para la contención de la capa de tierra, sobre el trasdós de las cúpulas existía un antepecho de unos 30cm. de altura, de fábrica de ladrillo macizo y/o hueco sencillo, que circundaba el borde de la cúpula, evitando el deslizamiento de la capa de tierra. Capa de tierra que con el tiempo llegaría a estar colonizada por vegetación que a su vez contribuiría a mejorar el enmascaramiento.

 

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Detalle constructivo del enteste de la bóveda con el muro. Se puede observar el sistema de evacuación de agua a través del peto que circunda la bóveda. Fidel Baena.


Para evitar el encharcamiento de la capa de tierra sobre la cúpula, se contaba con unos huecos en la base del petillo perimetral que permitían la salida del agua que desemboca sobre los canalillos que circundan el albergue, que a la vez tenían la función de recoger las aguas de escorrentía y alejarlas de la construcción por unos canales de evacuación que todavía se conservan, construidos de hormigón.


Hay que matizar que aunque se trate de construcciones militares de campaña, su función no estaba ligada directamente a resistir el fuego enemigo, como serían los refugios contra bombardeos o los blindajes de hormigón armado, de los elementos activos de defensa en las posiciones fortificadas. El principal elemento de seguridad con que contaban las construcciones que nos ocupan, es el enmascaramiento que les permitía pasar inadvertidas para el enemigo y por consiguiente para sus fuegos. Al permanecer semienterradas también gozaban de un sistema adicional de seguridad, principalmente contra los efectos de los impactos indirectos de proyectiles, como pudieran ser la metralla o la onda expansiva. Nunca estarían protegidos contra un impacto directo de un proyectil de artillería, ni siquiera de pequeño tamaño como podría ser el de 57mm12.


Este tipo de bóvedas tabicadas resulta un excelente sistema de cubrición por su sencillez constructiva y por su bajo coste. Utilizadas desde muy antiguo, los primeros ejemplos en la península ibérica se pueden remontar al siglo X13. La sencillez constructiva radica en que no se necesita ningún tipo complejo de cimbra o armadura que soporte el peso de la fábrica mientras fragua. El rápido fraguado del yeso lo hace posible, por lo que la primera hoja de ladrillo -intradós- se recibe con este material. Se controla la forma y regularidad de la bóveda mediante un cintrel o un armazón ligero que se desplaza conforme avanza la fábrica. A la vez que se apareja la primera hoja de ladrillo se va superponiendo la siguiente - extradós- que se recibe con mortero de cemento14. El espesor de la bóveda es de 12cm., a pesar de su ligereza tiene una resistencia muy elevada, pudiendo soportar una considerable carga15.


El conjunto se encuentra a retaguardia de la primera línea del frente rebelde, a 1.500 metros de la posición más próxima de dicha línea y a tres kilómetros de las líneas enemigas, como era el Peñón de la Mata, la posición más cercana de la artillería republicana estaba en el Cortijo de las Minas, a unos 5 kilómetros. La aviación hubiera sido otro problema al que enfrentarse, pero de nuevo volvemos a la importancia del enmascaramiento, por un lado, y, por otro, a la poquísima actividad de la aviación republicana en la zona, lo que hacía que el mando rebelde no tuviese en cuenta, grandemente, este factor a la hora de fortificar.


Las cúpulas han desaparecido en tres de los albergues circulares, en otro quedan restos. Los petos que flanqueaban las bancadas sobre el pasillo de entrada han desaparecido, así como las puertas y los muros de contención que precedían la entrada. El interior de los albergues contiene el escombro de las cúpulas, cubriendo las escaleras de acceso, la bancada y el pavimento. Las bóvedas del albergue de mando y cocina presentan algún desprendimiento, habiendo desparecido por completo la primera hoja de ladrillo -intradós-. En estos dos últimos elementos las chimeneas han perdido la campana y las paredes de la fachada principal donde se ubicaba la puerta de entrada. En el suelo no está todo el escombro que se correspondería con lo derrumbado, lo que podría deberse a algún acto de recuperación de material constructivo para uso privado. El depósito de agua está derrumbado en parte y colmatado de escombro. Los canales de hormigón que evacuaban el agua de lluvia y escorrentía existen en su mayor parte. La trinchera de comunicación de los albergues con el camino está derrumbada, siendo perceptible por la depresión que presenta el terreno.



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Albergue B. Únicos restos de las cúpulas, de los albergues para pelotón. Fidel Baena.


El nombre de Cuartel de José Antonio le viene porque así se dio a conocer por los vecinos del lugar, debido a que en los dinteles de los albergues estaban rotulados los nombres de dirigentes falangistas y uno de ellos era José Antonio Primo de Rivera, lo que tuvo como origen que la zona se conozca en Alfacar como los Llanos [del Cuartel] de José Antonio. La documentación relacionada con estas construcciones es el plano-memoria para la construcción del modelo de "albergue circular de montaña para pelotón" que diseñó el Servicio de Ingenieros del III Cuerpo de Ejército, como referencia para la construcción de los mismos, para el invierno de 1938 a 193916. Modelo que difiere formalmente del construido en la Alfaguara, que sin duda sufrió la modificación impuesta por el terreno en pendiente y la economía de medios.



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Planta y alzado del modelo de "abrigo circular de montaña para pelotón". Fidel Baena.

 

 

Como en el original se observan las divisiones de la bancada que corresponden al espacio por persona.

El modelo oficial de referencia presenta un alzado sobre el terreno de unos 3,50 metros de altura, frente al 1,50 del construido. Diferencia de altura debida a que el modelo establece una altura interior de suelo a techo de unos 3.10 metros, frente a los 2,20 del construido. El modelo presenta un alzado sobre el nivel del terreno a partir de la parte superior de la bancada, quedando los muros perimetrales exentos, debiendo tener unos grandes grosores para contener el empuje de la cúpula. Además sobre la cúpula se coloca un cupulín, de planta hexagonal, con ventanas de ventilación, que no se instaló en este caso. Los albergues construidos se encuentran soterrados desde el arranque de la cúpula, siendo ésta la que sobresale del terreno. Funcionando el muro perimetral como muro de contención del terreno y soporte de la cúpula, se hizo este muro de menor espesor que los proyectados, ya que el propio terreno contribuiría a contener los empujes de la cúpula. Otra diferencia la encontramos en el acceso al habitáculo, el modelo propuesto cuenta con una entrada con un doble juego de puertas que contribuiría a mantener un buen aislamiento térmico con el exterior, a lo construido sólo se le instaló en la entrada una única puerta. En el modelo no aparece contemplada la cubierta de tierra, que sin embargo en lo construido sí está, al igual que el necesario peto perimetral de contención de tierras. Por lo demás, coincidían en cuanto a materiales y superficie habitable, teniéndose estimado que su construcción tardaría tres días con 42 trabajadores17. Lo que supone unos 20 días para la construcción de las edificaciones del conjunto del Cuartel de José Antonio.


Conclusiones

El "Cuartel de José Antonio" supone un singular conjunto constructivo de la arquitectura militar de campaña, que junto con los albergues de la posición "El Calar" en Güéjar Sierra, suponen los únicos ejemplos de este tipo de construcciones en la provincia granadina. Construido con la finalidad de albergar tropas del destacamento de la Alfaguara durante la Guerra Civil, hacia el otoño de 1938 en previsión de un invierno de duras condiciones meteorológicas. La utilización del sistema de cubrición mediante cúpulas y bóvedas tabicadas lo hacen poco idóneo para uso bélico, ya que no ofrece ninguna protección contra impactos directos de proyectiles, incluso de pequeño calibre. No obstante es su enmascaramiento el que les confiere cierta seguridad, frente a la observación enemiga. Por otro lado, la cubierta de tierra sobre las bóvedas le garantiza un buen aislamiento térmico, aunque de la humedad no tanto. La ventaja principal del sistema constructivo de bóvedas tabicadas radica en el bajo coste de los materiales y en su rapidez de ejecución y puesta en servicio.


El estado de conservación del conjunto es de ruina avanzada, corriéndose el peligro de la desaparición de esta singular arquitectura de campaña y evidencia material de los acontecimientos históricos de la Guerra Civil en la zona.

 

Notas:

1. El traslado de tropas por medios aéreos constituyó toda una novedad, y un precedente para su empleo en la mayoría de los conflictos armados posteriores (Servicio Histórico Militar, 1986: 102).

 

2. El día 27 de julio se ordena el reconocimiento y ocupación de los pueblos de Pulianas, Güevéjar, Nívar y Cogollos Vega, estableciéndose posiciones defensivas en este último con la idea de controlar el acceso desde Iznalloz a través de Sierra Arana. El día 28 se ordena el refuerzo de la fábrica de pólvoras y explosivos de El Fargue por una Compañía de Infantería. El día 29 se ordena la ocupación de Huétor Santillán y Puerto Lobo, para contener el avance enemigo que desde Guadíx se encaminaba a Granada. El día 30 de julio se ordena la organización defensiva del sector,  que sufriría pocas modificaciones durante el transcurso de la guerra (AGMAV. C.1276, 95. Julio 1936).

 

3. El día 17 se ocupa Huétor Tájar, para desde allí tomar contacto con las fuerzas que venían avanzando desde la Roda de Andalucía como parte de la operación de "socorro de Granada" por parte de las tropas rebeldes (AGMAV. C.1276, 95.Agosto 1936).

 

4. La ofensiva sobre Málaga culmina con la ocupación de Motril el 10 de febrero de 1937, habiendo comenzado un mes antes, con la participación y estreno de tropas italianas, del lado rebelde (GIL BRACERO, 1995: 556).

 

5. Para finales de abril de 1937 (GIL BRACERO, 1995: 568) Ejército del Sur había experimentado una segunda reorganización, con la creación del II y III Cuerpo de Ejército. El II Cuerpo de Ejército formado por las Divisiones 21ª, 22ª y 23ª, que se desplegaban desde la frontera portuguesa en Badajoz, hasta la provincia cordobesa. El III Cuerpo de Ejército, creado en mayo de 1937, estaba formado por la División 31ª, 32ª y 33ª; desplegadas desde la provincia de Córdoba hasta la costa mediterránea granadina, ocupando también una pequeña extensión de la provincia de Jaén (ENGEL MASOLIVER, 2010: 83-84). De nuevo el Ejército del Sur experimenta una tercera reestructuración en noviembre de 1938, el III Cuerpo de Ejército pasa a denominarse de Granada, se crea la 34ª División que ocupa el frente de la 31ª, que es destinada al IV Cuerpo de Ejército (GIL BRACERO, 1995: 633).

 

6. El establecimiento de posiciones defensivas obedece a la necesidad de controlar militarmente un territorio ocupado, con la idea, en este caso, de impedir una reacción enemiga que ponga en peligro dicha ocupación. Las posiciones defensivas se sitúan en lugares estratégicos cubriendo los puntos por donde sea previsible un avance enemigo. Generalmente se establecía una primera línea de fortificaciones que estaban en contacto directo con el fuego enemigo, eran el primer obstáculo que debían franquear los posibles atacantes, reforzada con otras líneas paralelas hacia la retaguardia lo que aumentaba la seguridad del campo propio y dificultaba el avance enemigo que encontraría varias líneas de defensa. El reglamento establecía un mínimo de tres líneas de defensa. La primera línea, denominada avanzada, la segunda línea, denominada de resistencia, y al menos otra tercera línea de apoyo a la segunda (Reglamento Táctico de Infantería, 1929: 5-6). La Alfaguara pertenecía al Sector Güevéjar, teniendo organizadas cuatro líneas de defensa con carácter general y otras dos en el entorno de la carretera de Murcia, alguna o partes de éstas no llegaron a construirse.

La construcción de posiciones defensivas tenía la ventaja de poder destinar, relativamente, pocos efectivos humanos a la defensa del territorio y contar de esta manera con unos excedentes de personal que podrían ser ocupados en otros menesteres.

No obstante la construcción y mantenimiento de la extensa red de posiciones con que contaban los frentes estables, hacía necesario contar con una serie de servicios en la retaguardia y de un sistema de transporte y comunicaciones para los mismos. Lo que garantizaría el éxito del esfuerzo defensivo.

Una posición defensiva se compone de una serie de elementos que tienen como función poder hacer uso de las armas propias y estar protegidos del fuego enemigo, con objeto de retrasar el ataque enemigo hasta que las tropas de reserva acudan en ayuda de la posición. Ninguna posición defensiva podía contener indefinidamente un ataque enemigo sin la ayuda de los refuerzos. Lo que las hace especialmente vulnerables sin el concierto con dichos refuerzos.

 

7. Rubricado por el Teniente Coronel Comandante Principal del III Cuerpo de Ejército, Julián Azofra Herrería, el 24 de agosto de 1938 aparece el modelo de albergue (AGMAV. C.2705, Cp.2/ 11. Agosto 1938). La estabilidad del frente y la crudeza de los inviernos de las sierras granadinas, obliga al mando militar a tomar medidas paliativas de la climatología, por lo que se diseñan estos albergues a tal fin.

 

8. El Pelotón de Infantería se componía de 22 soldados y un mulo. El mando del Pelotón es un Sargento, que tiene bajo sus órdenes a una Escuadra de fusil ametrallador, dos escuadras de fusileros y tres soldados que se ocupan del mulo. Las escuadras las manda un cabo que tiene a sus órdenes a cinco soldados (Reglamento Táctico de Infantería, 1929: 51, 82 y 97). El número de personas que formaba estas pequeñas unidades militares podía variar considerablemente en función de las circunstancias.

 

9. Los depósitos construidos en la posición del Cerro del Almirante, se toman como modelos para la serie de posiciones que estaban en construcción para reforzar la seguridad en torno a la carretera de Murcia y Jaén. Los depósitos se cpnstruirán cuatro días antes de iniciar las obras de la posición de manera que puedan servir a la ejecución de las mismas. Construidos de "rasilla" zunchada, con capacidad para 1000 litros de agua, aunque también los habías para 2600 litros (AGMAV. C.2699, Cp. 10/19. Junio 1938). Con anterioridad, el día 10 de junio (AGMAV.C.1701, Cp.14) se habían dado las primeras órdenes de construcción de depósitos de agua en las posiciones existentes, para hacer frente al verano.

 

10. Una Sección de Infantería estaba compuesta por dos pelotones, por lo que el "Cuartel de José Antonio" podría albergar dos secciones, a las que les correspondería un total de cuatro mulos (Reglamento Táctico de Infantería. Madrid, 1929: 51, 82 y 97).

 

11.Los principales elementos que facilitan la construcción de bóvedas tabicadas son por un lado el poco peso de los ladrillos de hueco sencillo o rasillas, por otro el rápido fraguado del yeso como material de agarre para la primera hoja -intradós-. El ladrillo untado de pasta o mortero de yeso, se sujeta con la mano unos instantes mientras el yeso endurece, tras de lo cual se mantiene solo en su posición, y así sucesivamente un ladrillo tras otro (HUERTA FERNÁNDEZ, 2005: 102). Conforme se va avanzando con la primera hoja se superpone la segundahoja, que se adosa sobre la primera mediante una capa de mortero, en este caso mortero de cemento. Esta segunda hoja -trasdós- se recibe con mortero de cemento y sobre ella se coloca una capa de compresión del mismo mortero. La sencillez constructiva a base de ladrillo y mortero de yeso o cemento, se completa con la inexistencia de complicadas cerchas provisionales de sustentación, manteniéndose la forma y regularidad de la fábrica mediante cintreles o armazones ligeros que controlan la ejecución. Ladrillo de hueco sencillo, yeso y cemento son los materiales más económicos con los que se puede construir, siempre que no se complique el diseño, lo que queda minimizado en el caso de una bóveda tabicada, construida por albañiles adiestrados.

 

12. La posición más cercana, de las líneas republicanas, es el "Peñón de la Mata", a tres kilómetros de distancia hacia el norte. Con un número aproximado de 21 posiciones defensivas hasta la carretera de Murcia, que correspondería con el frente republicano homólogo al rebelde de la Alfaguara. En la posición republicana de "Las Minas", a unos cinco kilómetros al noreste del "Cuartel de José Antonio" existía un asentamiento de artillería, muy alejado para el alcance de los proyectiles de 57mm., además de que esta posición tenía una ocupación artillera ocasional.

El cañón Nordenfelt de 57mm, era el más pequeño del que disponían las fuerzas republicanas en este sector. Con un alcance  de unos 4000 metros y capaz de perforar siete centímetros de acero a 1828 metros de distancia. La cubierta de tierra y la bóveda tabicada no darían ninguna seguridad a los ocupantes.  http://www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/riac61/Enlaces/CANON_NORDENFELT_DE_57_mm_MK_II.pdf

A principios de 1938, la 32ª División rebelde se enfrentaba con la 22ª División republicana, integrada por la 51ª y la 78ª brigadas mixtas, a finales de año esta última sería sustituida por la 55ª. La 51ª Brigada Mixta republicana se desplegaba desde Colomera a Sierra Arana. Contaba con una Batería de 57mm. La 78ª Brigada Mixta se desplegaba desde las proximidades de Sierra Arana, al norte del Peñón de la Mata, hasta Sierra Nevada. Dotada con una Batería de montaña de 70mm. Además se contaba con dos cañones de 105mm otros dos de 114,7mm de la 22ª División, y cinco cañones de 75mm del  IX Cuerpo de Ejército (AGMAV. Leg. 1091, Cp.10/ 17. Julio 1938). A mediados de septiembre la 22ª División cuenta con una Batería de tres cañones de 105mm y otras dos con cuatro cañones de 152R en Colomera; dos baterías con cinco cañones de 115mm y otra con dos cañones de 152R en Deifontes. La 51ª Brigada Mixta posee cuatro cañones de 57mm (AGMAV. Leg.1091, Cp.15/ 6. Septiembre 1938).

 

13. Concretamente a los siglos X y XI de la España musulmana, prolífica en cuanto a la utilización del ladrillo y el yeso (FORTEA LUCA, 2009: 491).

 

14. El abastecimiento de cemento estaba  asegurado por la existencia de una fábrica a unos 15 kilómetros.  En 1903 se instala en Sierra Elvira, término municipal de Atarfe (Granada), la fábrica de cemento y cal hidráulica Nuestra Señora de los Dolores, en 1923 pasa a denominarse Cementos Centauro (MORALES, MOTA, y PONCE, 2010: 46). Bajo esta denominación surtiría a las obras de fortificación del frente rebelde granadino durante la Guerra Civil. El día 19 de septiembre de 1968, el periódico ABC, publica en su página 68 la absorción de la cementera por parte del grupo Alba, que poco tiempo después la cerraría.

El cemento para las obras (AGMAV, C.2699, Cp.10/ 24. Julio 1938) era envasado en sacos para ser recogido por camiones que lo distribuirían a los puntos necesarios, estando obligados a recuperar los sacos de yute vacíos

 

15. El ensayo al que se sometió una bóveda tabicada, de triple hoja de ladrillo, arrojó un resultado que establecía una resistencia de 2000 kilos por cada metro cuadrado. Una bóveda de doble hoja estaría un poco por debajo de ese valor(MEMORIAL DE INGENIEROS DEL EJÉRCITO, 1892: 54-55).

 

16. El invierno de 1937 a 1938 fue el segundo de la guerra. El anterior no había sido muy duro en cuanto a climatología,  pero éste se presentó como el más frío de los años 30. Debido a la experiencia en otros frentes, especialmente el de Teruel, el mando rebelde consideró la necesidad de proteger a las tropas de primera línea del frío para el invierno que se aproximaba y que podría presentarse tan duro como el precedente (LARRAZ e IBARROLA, 2005: 198-199).

 

17. El proyecto del albergue circular de montaña considera la ejecución del mismo en tres días con 42 trabajadores, de los cuales serían 12 albañiles, 24 peones (18 de estos barreneros), un carpintero, un herrero y cuatro "mezcleros". Los materiales los debían acarrear a pié de obra las tropas que guarnecían la zona, que además debían aportar los 24 peones. El peso del material necesario estaba estimado en 103.862 kilos (piedra 18.200, grava 26.910, rasilla 3.600, cal 960, yeso 1.180, cemento 6.360, agua 5.425, e hierro 207 kilos). El plan de trabajos comenzaba el primer día con la excavación, construcción de los muros de mampostería, colocación de los marcos de las puertas, encofrado y armado del zuncho, hormigonado del mismo y enlucidos interiores y exteriores. El segundo día colocación de la cimbra, construcción de la cúpula y enlucido de su primera capa, enlucidos interiores y exteriores, y retirada de la cimbra. El tercer día se enlucía la segunda capa de la cúpula, colocación del techo sobre el pasillo de entrada, hormigonado del pavimento, colocación de puertas y cupulín. Con un total de 762 horas de trabajo (AGMAV. C.2705, Cp.2/11).

 


Bibliografía y documentación


DIRECCIÓN GENERAL DE PREPARACIÓN DE CAMPAÑA (1929). Reglamento Táctico de Infantería. Madrid.

ENGEL MASOLIVER, C (2010). Historia de las Divisiones del Ejército Nacional. 1936-1939. Segunda Edición. Almena Ediciones. Madrid.

FORTEA LUCA, M. (2009). "Origen de la bóveda tabicada". En Actas del VI Congreso Nacional de Historia de la Construcción. Valencia.

GARCÍA DE CORTÁZAR, F. (2005) Atlas de Historia de España. Editorial Planeta. Barcelona.

GIL BRACERO, R. (1995). Guerra Civil en Granada, 1936-1939. Una revolución frustrada y la liquidación de la experiencia republicana de los años treinta. Tesis doctoral, Universidad de Granada.

HUERTA FERNÁNDEZ, S. (2005) "Mecánica de las bóvedas tabicadas". Arquitectura . COAM. Madrid.

LARRAZ e IBARROLA (2005). "Los pies de Teruel. Asistencia y tratamiento de las heridas por congelación en los hospitales navarros durante la guerra civil". En Anales del Sistema Sanitario Navarro, vol. 28, nº2 mayo-agosto.

MEMORIAL DE INGENIEROS DEL EJÉRCITO (1892). "Resistencia de bóvedas tabicadas". En Memorial de Ingenieros del Ejército. Año XLVII, Cuarta época, Tomo IX. Nº II, febrero. Madrid

MORALES, MOTA y PONCE (2010). "Gestión sostenible de residuos y subproductos industriales". Máster de ingeniería y gestión medioambiental. Escuela de Organización Industrial. Sevilla.

SERVICIO HISTÓRICO MILITAR, (1986). La Campaña de Andalucía. Monografías de la Guerra de España nº 3. Madrid.

 

Archivo General Militar de Ávila:

AGMAV, C.1276, Cp.95. Comandancia Militar de Granada, Órdenes de las operaciones del mes de julio de 1936.

AGMAV. C.1276, Cp.95. Comandancia Militar de Granada, Órdenes de las operaciones del mes de agosto de 1936.

AGMAV.C.1701, Cp.14. 32ª División. Abastecimiento de aguas a posiciones, aguadas, construcción de depósitos. 11 de junio de 1938.

AGMAV. C.2699, Cp.10/ 19. Defensa Inmediata de Granada, Plan de trabajos para la terminación de las obras. 20 de Junio de 1938.

AGMAV, C.2699, Cp.10/ 24. Comandancia General de Ingenieros. Fortificación.- Defensa inmediata de Granada. Julio de 1938.

AGMAV, C.1701, Cp.17, 2. 32ª División. Aguas: Abastecimiento de aguas a las posiciones que guarnece la 2ª Brigada de esta División. 31 de julio de 1938.

AGMAV. C.2705, Cp.2/11. Abrigo circular de montaña para Pelotón, Memoria sobre el estado de las fortificaciones de la División 32. Agosto 1938.

AGMAV. Leg.1091, Cp.15/ 6. 22ª División. Operaciones: Informe en cumplimiento de la Orden preparatoria del IX Cuerpo de Ejército de 24 de noviembre de 1937. 15 de septiembre de 1938.

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AGMAV, C.1701, Cp.3,1/2. 32ª División. Relación de los Centros de Resistencia e Islotes guarnecidos por la División y número que se les asigna. 5 de febrero de 1939.

AGMAV. Leg. 1091, Cp.10/ 17. 22ª División. Diario de operaciones de esta División desde su creación al 4 de febrero de 1939.

AGMAV, C.1701, Cp.3, 3 y 4.32ª División. Relación de los Centros de Resistencia e Islotes guarnecidos por la División y número que se les asigna. 5 de febrero de 1939.

 

Centro Nacional de Información Geográfico:

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CNIG. MTN50 - 1010 -1931 - nnn - Lapeza."La Peza, hoja 1010, escala 1/50000, Instituto Geográfico y de Estadística. Primera edición 1931".

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